
Ayuno
Ayuno y reloj biológico: ¿importa a qué hora comes?
Dos personas pueden ayunar las mismas horas y comer en momentos distintos. Descubre qué investiga la ciencia sobre los horarios y el reloj biológico.
Publicado el 13 de octubre de 2026 · Revisado el 13 de octubre de 2026
Cuando hablamos de ayuno, solemos mirar el contador: doce horas, catorce, dieciséis… Pero hay otra pregunta interesante: ¿importa en qué momento del día comemos?
Imagina dos personas que concentran sus comidas en ocho horas. Una empieza por la mañana y termina por la tarde. La otra comienza después del mediodía y acaba por la noche. El tiempo sin comer es parecido, pero el horario cambia.
La ciencia está investigando si esa diferencia influye en la respuesta del organismo.
La hora también forma parte de la alimentación
Nuestro cuerpo tiene ritmos internos que intervienen en el sueño, el hambre y el metabolismo. Por eso, los investigadores estudian no solo cuánto y qué comemos, sino también cuándo.
Un pequeño ensayo publicado en Cell Metabolism en 2022 comparó comidas tempranas y tardías manteniendo controlados los alimentos, la actividad y el sueño. Comer más tarde aumentó el hambre y modificó algunas respuestas metabólicas en los participantes, que tenían sobrepeso u obesidad. Es una pista interesante, pero no demuestra que cenar tarde produzca esos efectos en todas las personas.
¿Qué encontró un estudio realizado en España?
En 2025, un ensayo publicado en Nature Medicine estudió a 197 adultos con sobrepeso u obesidad durante doce semanas.
Comparó tres ventanas de alimentación de ocho horas: una temprana, otra tardía y otra elegida por cada participante. Todos los grupos recibieron educación sobre alimentación mediterránea; un cuarto grupo recibió únicamente esa educación.
El grupo temprano presentó mejoras en algunos indicadores de glucosa. Sin embargo, ninguna de las modalidades de ayuno logró una reducción adicional significativa de la grasa visceral —la que rodea los órganos abdominales— frente al grupo de comparación.
¿Significa que deberíamos dejar de cenar?
Estos resultados no permiten hacer esa recomendación para todo el mundo. El ensayo estudió a una población concreta durante un tiempo limitado y no estableció un horario universalmente mejor.
También conviene distinguir entre mejorar un indicador y demostrar que se previene una enfermedad: son conclusiones diferentes.
Una pregunta más útil que perseguir horas
Como reflexión práctica, podemos mirar cómo encajan nuestras comidas con el trabajo, el descanso y la vida cotidiana. Un horario que resulta cómodo para una persona puede ser difícil de mantener para otra.
El reloj aporta información, pero no convierte una forma de comer en adecuada para todos. Comprender el ayuno también consiste en conocer sus límites.
Información divulgativa. No sustituye una valoración profesional ni sirve para modificar tratamientos. Si una medicación debe tomarse con alimentos, respeta esa indicación y consulta antes de cambiar tus horarios.
Fuente recomendada
Nature Medicine (2025): estudio español de horarios de alimentaciónInformación general con finalidad divulgativa. No sustituye la atención profesional ni sirve para diagnosticar o modificar tratamientos.